(INOCENTADA) Una asociación de abuelas de la Ribera del Duero encuentra la solución a las heladas primaverales

Inocencia Martín en la fachada de su casa (Terradillos de Esgueva)
 ‘AbuRibera’ ha creado una funda especial de ganchillo para las cepas
La idea surgió a partir de las heladas del mes de abril de 2017
El primer prototipo ya se ha probado con éxito en un viñedo particular

 

Francisca, Eulalia e Inocencia son las tres creadoras de la asociación ‘AbuRibera’, una organización formada por abuelas de viticultores, trabajadores y bodegueros de la Denominación de Origen Ribera del Duero en el otoño de 2017. El objetivo principal de estas abuelas es la protección de los viñedos frente a las heladas que amenazan en primavera a la región vitivinícola.

La idea inicial se originó la mañana del 28 de abril de 2017 ante la fuerte helada que sufrieron las cepas de esta denominación aquella noche. Esto provocó que la cosecha de ese año mermara un 60%. Esa misma mañana, Inocencia Martín, natural de Terradillos de Esgueva llamó a sus amigas Eulalia García y Francisca Pérez para quedar con ellas para dar el paseo de todos los días.

Durante el ejercicio matutino recorrieron algunos de los majuelos de sus familias y observaron con sus propios ojos los efectos que habían tenido las bajas temperaturas nocturnas. De vuelta ya de su rutina diaria, Inocencia propuso hacer “algo” a sus amigas para que no volviera a ocurrir.

Esa misma tarde, Inocencia propuso a sus dos compañeras comenzar a confeccionar fundas de ganchillo para las cepas de sus familias. En palabras de Inocencia: “La idea de utilizar la lana para proteger los viñedos fue una cuestión práctica. Nuestros hijos y nietos siempre han ido a la viña bien abrigados con nuestros jerseys y nunca han tenido frío, ¿por qué no va a ser lo mismo con las cepas?”.

A las semanas se corrió la voz por los pueblos próximos a Terradillos y comenzaron a recibir peticiones de bodegueros y viticultores para aplicar la misma receta a otros viñedos. Otras abuelas también se sumaron a Francisca, Eulalia e Inocencia.

Ante la gran demanda de fundas de ganchillo, el grupo de abuelas decidió crear, en octubre de 2017, la asociación ‘AbuRibera’, a la que se sumaron finalmente un total de 305 mujeres de todos los puntos de la Denominación de Origen.

Con ese número de asociadas, comenzaron a trabajar en la añada de 2018. En marzo de este año, ‘AbuRibera’ ya había confeccionado más de 300.000 fundas de ganchillo con las que “vestir” a las cepas de tempranillo de la Ribera del Duero.

 

Un soplo de aire fresco en la Denominación de Origen

En palabras de Enrique Pascual, Presidente de la Denominación de Origen Ribera del Duero: “Las abuelas de la Ribera del Duero han conseguido atajar un problema que traía de cabeza a todos y cada uno de los bodegueros y viticultores de la DO. El éxito de la añada 2018, en la que hemos conseguido uvas de grandísima calidad siendo la segunda con mayor cantidad de kilos recogidos está directamente relacionado con el buen trabajo de ‘AbuRibera’. Nuestras abuelas son el origen del verdadero #EspírituRibera”.

Pero el buen hacer de ‘AbuRibera’ no se queda tan solo en el cuidado de las plantas. El número de enoturistas que se han acercado a la Ruta del Vino Ribera del Duero ha aumentado un 28% desde que se comenzaron a incorporar las fundas de ganchillo. Además, medios especializados y expertos en turismo han afirmado que visitar la Ribera del Duero se ha convertido, además de un placer para el gusto gracias a los grandes vinos de la zona, en un espectáculo visual comparable al Bosque de Oma.

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