LA COSECHA 2013 DE RIBERA DEL DUERO RECIBIÓ LA CALIFICACIÓN DE “BUENA”.

El Comité de Calificación, reunido en las instalaciones del Consejo Regulador.

El Consejo Regulador presentó, en su sede de Roa (Burgos), la añada correspondiente a 2013 a la que otorgó la calificación de “Buena”. Fue un año muy condicionado por la climatología pero el Comité de Cata considera que la cosecha puede ofrecer vinos de guarda (Crianzas, Reservas e incluso Grandes Reservas) muy elegantes. Como dijo el presidente de Ribera del Duero, Enrique Pascual, “esta no ha sido una añada fácil. La de 2013 es una cosecha valiente. Porque la uva resultante de esta campaña ha sobrevivido a los impredecibles vaivenes de la climatología”. El Comité Calificador estuvo formado por profesionales de prestigio, como Pilar Cavero (sumiller de El Celler de Can Roca, Mejor Sumiller de España 2013), María Luisa Banyols (responsable de producto de Lavinia Internacional), Peer Holm (experto y consultor alemán) o Laura Clay (especialista en vinos españoles y miembro de la Association of Wine Educators), entre otros expertos.

 

El de 2013 fue, sin duda, un año complicado. Aunque la brotación de la vid se adelantó brevemente, las temperaturas que se registraron durante la primavera, con valores más bajos de lo habitual, retrasaron ligeramente el ciclo de cultivo. Una circunstancia que resultó beneficiosa, pues ayudó a que fuera menor la incidencia de las enfermedades criptogámicas, que estaban afectando a numerosas zonas vinícolas del hemisferio norte, ya que la uva no presentaba la madurez necesaria para ser atacada por los hongos cuando se daban las condiciones para el desarrollo de la enfermedad.

Cabe destacar, en pro de la calidad, la minuciosa selección llevada a cabo por viticultores y bodegas de la Ribera del Duero durante la vendimia, tanto en la recogida manual como en la recolección mecanizada. La vendimia se desarrolló de forma acelerada, asegurando así evitar la posible incidencia de enfermedades en el cultivo. Se recogieron más de 95 millones de kilogramos, lo que la convierte en la tercera vendimia de la historia de la Denominación de Origen en importancia cualitativa.

 

Cardenalicios, muy frutales y buena potencia en boca

En todo caso, los vinos de la cosecha 2013 muestran una buena intensidad de color, ya estabilizado tras la fermentación maloláctica, destacando los tonos cardenalicios que indican juventud. En fase olfativa, se aprecian aromas muy frutales, basados especialmente en las frutas rojas, lo que dota a los vinos de la cosecha 2013 de un buen frescor de juventud y hará que, tanto jóvenes como robles, destaquen por la potencia frutal, a la que además se unen para dar complejidad tanto los tonos aportados por la madera como los recuerdos frescos del mundo vegetal, logrando finalmente un conjunto muy armonioso y lleno de juventud.

Por su parte, en boca se aprecia que son vinos con buena potencia y fáciles de beber debido a su frescor, marcado por la acidez natural que aporta esta cosecha. Será necesario comprobar cómo evolucionan en barrica pero, por el momento, se observa que están tomando muy bien la madera.