FRAGANCIAS: Ribera del Duero revoluciona la cata

En el afán innovador que subyace en el "Espíritu Ribera", la Denominación de Origen Ribera del Duero ha decidido trasladar al público la personalidad aromática de los diferentes vinos que ampara introduciendo un nuevo concepto de cata. Para ello, ha iniciado una colaboración con la empresa Pressentia Marketing Olfativo, que dirige el perfumista Javier Sempere, con la que ha creado conjuntamente cuatro fragancias que transmiten las notas aromáticas de los diferentes vinos de la región, Jóvenes, Rosados, Crianzas y Reservas, respectivamente. Son fragancias que no huelen a vino pero que transmiten sus sensaciones.

Dicen que los recuerdos que despiertan los olores crean una conexión emocional más fuerte que cualquiera de los otros sentidos. Por eso y en el afán de acercar el mundo de la cata de vinos a públicos más amplios, además de reivindicar su extraordinaria riqueza como experiencia sensorial, la Denominación de Origen Ribera del Duero y Pressentia han creado cuatro aromas diferenciados: Joven, Rosado, Crianza y Reserva. Todo inmerso en el “Espíritu Ribera", una iniciativa original y abierta destinada a divulgar y popularizar la cultura de algunos de los grandes vinos de España, los que proceden de poblaciones situadas en las provincias de Burgos, Valladolid, Segovia y Soria y que tienen en común estar bañadas por las aguas del Duero.

Apreciar los aromas de manera sencilla y original

Este tipo de iniciativas contribuyen a popularizar los vinos de calidad. Como el olfato es un componente importante en la experiencia de un buen vino, este proyecto enseña al consumidor a apreciar los aromas de una manera sencilla y original.

Detrás del proyecto, un hombre, Javier Sempere, quien destaca que “los olores y los perfumes han sido una pasión personal desde mi infancia. Hace unos años decidí canalizar esa pasión y así nació Pressentia, una marca de fragancias personalizadas y proyectos olfativos".

Sin ser tampoco un especialista, se define como un buen aficionado a la enología: “Me gustan los vinos redondos, equilibrados, con aromas y sabores limpios. En los mejores vinos, igual que en los mejores perfumes, los componentes se funden en un acorde que adquiere un carácter propio y en el que ningún matiz destaca en exceso o perturba la armonía del conjunto".

Junto a su equipo ha abordado lo que considera “un encargo apasionante y un reto interesante. Soy aficionado al vino, pero no tengo una formación específica como enólogo. Por eso, he investigado en profundidad los matices aromáticos del vino de Ribera del Duero para descubrir los rasgos esenciales de su carácter olfativo". Añade que el reto ha sido especialmente exigente porque se trataba de “recoger el espíritu de los vinos de la Ribera del Duero en fragancias que no huelen a vino pero que transmiten las sensaciones que luego encontrarás cuando los pruebes, En el frasco no está el vino pero sí su espíritu".

Sempere califica la experiencia como "excelente; como los catadores distinguen las distintas notas olfativas con facilidad en las fragancias, cuando después prueban los vinos reconocen muchos de esos aromas, lo que representa una sensación muy reconfortante".

En el frasco no está el vino pero sí su "Espíritu Ribera"
http://www.riberaruedawine.com/