ELVIRA LINDO: “Ahora me tomaría unas pochas de Tolosa, que mi marido hace como nadie, y un crianza de Ribera del Duero”

“A veces me indigna que una gastronomía tan variada y sabrosa como la nuestra sea tan escasamente conocida”

 

Se ha convertido, con el paso de los años en una de las escritoras más populares de España, gracias al éxito de su personaje infantil “Manolito Gafotas” y a sus artículos periodísticos, aunque también ha escrito novelas para públicos maduros como “Algo más inesperado que la muerte” o “Una palabra tuya”. Actriz ocasional además de guionista cinematográfica y comentarista radiofónica, Elvira Lindo (Cádiz, 1962) está casada con el escritor y académico Antonio Muñoz Molina. De infancia itinerante, buena parte de su vida adulta ha tenido como escenario Madrid. Ahora compagina su residencia en la capital de España con largos periodos en Nueva York, ciudad que ha ido ganando peso como motivo literario en su obra más reciente. Hoy queremos explorar su vertiente “gourmet”, su pasión por el vino y la presencia que la enogastronomía ha tenido en su literatura. 

 

Una entrevista de Rebeca Ruano y Luis Ramírez

 

  • Pregunta: ¿Cuáles son sus recetas y sus aromas en el recuerdo en su niñez gaditana?

 

  • Respuesta: Bueno, en Cádiz pasé muy poco tiempo, porque dado el trabajo de mi padre nos trasladamos mucho. Mis recuerdos culinarios están ligados a la comida familia española. Lentejas, cocido, judías, paella, tortilla, y algo especial para Navidad. Mi madre era una cocinera de familia numerosa, así que comíamos varias veces legumbres a la semana, que me siguen gustando muchísimo.

 

  • Pregunta: Dicen que siempre seguimos siendo fieles a los platos de nuestra infancia, ¿a qué recetas y tradición gastronómica está ligada esa infancia?

 

  • Respuesta: Hasta los nueve años a la comida típica del hogar español, después de los nueve, que nos mudamos a Palma de Mallorca, entró en mi casa lo que considerábamos modernísimo: los perritos calientes, los sándwiches, los platos combinados, esas cosas que en un lugar costero como Palma ya se daban en los bares.

 

  • Pregunta: Háblenos un poco de la relación con la alimentación de su gran personaje, Manolito Gafotas.

 

  • Respuesta: Bueno, la madre de Manolito es una pésima cocinera así que sus hijos rezan porque no cocine demasiado, prefieren las salchichas, el puré de sobre, la pizza… Como muchos niños, pero ellos tienen razones para querer comida preparada. La comida casera de su madre es horrible.

 

  • Pregunta: ¿Qué presencia ha tenido el vino en su literatura y también en su actividad como articulista? ¿Cómo se maneja con las liturgias y las leyes del vino?

 

  • Respuesta: El vino me ha ido gustando poco a poco, y ha tenido que ver con mi madurez. De joven, bebía cerveza, cubatas, gin tonics, pero no bebía vino. La sofisticación culinaria y el disfrute del vino vinieron de la mano y ahora puedo decir que bebo vino a diario. Me lo reservo para la noche. No mucho, una copa si estoy en casa. Si salgo, tomo dos.

 

  • Pregunta: ¿Cree que, en general, el vino ha recibido un buen trato en la literatura española?

 

  • Respuesta: Es que el consumo de vino estaba muy ligado con la cultura popular, entonces no se hablaba de vinos sofisticados sino de chatos en la barra de un bar. No creo que haya sido bien tratado porque no creo que hubiera  en nuestro país una cultura del vino. Es algo reciente. Cuando yo era pequeña, el consumo de vino estaba muy ligado a hombres mayores. Y de las bondades del vino se hablaba, como se habla ahora. Por fortuna, el vino está alcanzando el nivel que se merece. Y a mí, que vivo la mitad del año en Nueva York, me alegra mucho que haya casi siempre un vino español en las cartas de vinos y que los camareros lo recomienden mucho, porque tiene muy buena relación calidad-precio.

 

  • Pregunta: Y como guionista cinematográfica e incluso como actriz que ha sido, ¿el cine español ha hecho justicia al vino?

 

  • Respuesta: En la última película que he escrito, “La vida inesperada”, el protagonista habla de vinos en unos cursos de cocina en NY.

 

  • Pregunta: ¿Cuál es su conocimiento con respecto a los vinos de la Ribera del Duero?

 

  • Respuesta: Los consumo muy frecuentemente. Aquí y allá.

 

  • Pregunta: Durante sus estancias en Estados Unidos, ¿detecta un interés creciente por el vino español? ¿Qué presencia e importancia tienen los vinos de Ribera del Duero?

 

  • Respuesta: Ya les digo, siempre hay vinos españoles en la carta. Yo vivo en una zona, el Upper West, cercana a la Universidad de Columbia, en la que se concentran muchas tiendas de vino. Hay jornadas de degustación y un interés creciente. En ellas, la sección de vinos españoles es muy completa.

 

  • Pregunta: ¿Hasta qué punto los escritores españoles de éxito, como usted,  pueden apoyar a los grandes tesoros alimentarios de nuestro país?

 

  • Respuesta: Yo creo que lo hago con mucha frecuencia. Hablo de los productos españoles que encuentro fuera de nuestro país, los consumo a conciencia y los promociono entre mis amistades. También he escrito frecuentemente sobre esto. Por otra parte, creo que debería haber un esfuerzo mayor en la promoción. La gastronomía española ha de estar más presente, no solo la de los grandes cocineros sino nuestra cocina popular. No sé quién tendría que hacer ese esfuerzo de promoción pero a veces me indigna que una gastronomía tan variada y sabrosa como la nuestra sea tan escasamente conocida.

 

  • Pregunta: ¿Le gusta visitar los mercados, en España y en el mundo? ¿Recuerda especialmente alguna experiencia en este sentido? ¿Con qué tipo de productos llena su cesta de la compra?

 

  • Respuesta: Me encantan los mercados, aquí y allá. Me gusta cocinar, así que me gustan los mercados buenos, bonitos y ricos en productos. Creo que mi zona, el Upper West, es donde hay mejores mercados en Nueva York y es una experiencia ir  y observar qué es lo que compra la gente, cuáles son sus costumbres, sus manías, sus productos indispensables. Hay un enorme furor ahora con los mercados de productos orgánicos, en mi opinión, como una cierta obsesión por que todo sea natural. Nos gusta visitar también los mercadillos de granjeros del Estado de Nueva York que se ponen los domingos en los barrios. Compramos un yogur maravilloso, leche, setas, manzanas, cebollas… Todo recién traído del campo. Me gusta todo de esos puestos. Suelo fotografiar a los granjeros porque parecen sacados de una película del campo estadounidense. Es otro país el que llega con ellos.

 

  • Pregunta: ¿La lengua y la despensa pueden ir de la mano en la expansión de la cultura española en el mundo?

 

  • Respuesta: Por supuesto, así debería ser. Nuestra cultura no se entiende sin nuestra comida. Pocos países he conocido que valoren tanto el cómo se come y el qué se come cada día. Un español pasa gran parte del tiempo hablando de sus experiencias en la mesa. Incluso mientras come recuerda otras comidas memorables. Pero creo que no hemos sido buenos vendedores de nuestros tesoros.

 

  • Pregunta: ¿En qué proyectos literarios se encuentra actualmente inmersa?

 

  • Respuesta: Escribo una especie de diario, pero como no tiene forma todavía no puedo contarlo. Ya se verá.

 

  • Pregunta: Finalmente, en un día como hoy, de invierno, ¿qué le gustaría tomarse a Elvira Lindo y con qué vinos lo acompañaría?

 

  • Pues unas pochas de Tolosa que mi marido hace como nadie y un crianza Ribera del Duero. Acompañados de pan del bueno, que no resulta tan fácil como parece encontrarlo, y una bolita de helado de leche merengada.
http://www.riberaruedawine.com/